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dimecres, 30 d’abril de 2008

Crisi alimentària global

Ziegler culpa biocombustibles por subida precios y pide ayuda donantes
Los biocombustibles y la especulación financiera, junto con la política 'aberrante' del FMI, son las principales causas del aumento de precios de los alimentos, denunció hoy el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, que calificó la crisis de 'auténtica tragedia'.Ziegler dijo que es 'histórica y esencial' la reunión que de hoy en Berna de las agencias y organismos de la ONU con su secretario general, Ban Ki-moon, para afrontar la crisis alimentaria y apeló a los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU a que aumenten sus donaciones porque 'en tres meses ha perdido el 40 por ciento de su poder adquisitivo' por la subida de los precios.Setenta y cinco millones de personas en el mundo 'dependen para su supervivencia de que reciban los suministros del PAM', recordó.El relator, que ofreció una rueda de prensa en Ginebra para hacer balance de su mandato, que finaliza esta semana, aseguró que los biocombustibles son 'un crimen contra gran parte de la Humanidad, algo intolerable' pues la transformación masiva de alimentos para este fin ha provocado la escalada de los precios de productos básicos para la supervivencia de millones de personas.Según datos de la FAO (Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación) citados por Ziegler, en el último año el precio de los cereales, especialmente el trigo, ha aumentado un 130 por ciento; el del arroz (el alimento más consumido del planeta) un 74 por ciento, el de la soja un 87 por ciento y el del maíz un 53 por ciento.La media de aumento del índice alimentario de la FAO, con vegetales, frutas y otros productos, es del 48 por ciento, a lo que hay que añadir los costes del transporte de los alimentos, recordó el sociólogo suizo.Por ello, abogó por una moratoria total e inmediata durante al menos cinco años en la producción de biocarburantes.Ziegler subrayó que la 'masacre cotidiana del hambre' es una crisis 'antigua', pero que en el último mes y medio, con la explosión de los precios en el mercado mundial, 'nuevas clases sociales han caído, por millones, en el abismo del hambre'Y si un hogar europeo dedica un 10 o 12 por ciento de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo, donde 2.200 millones de personas viven en la extrema pobreza, según el Banco Mundial, la proporción es del 85 o 90 por ciento.Sobre los biocombustibles dijo entender que hay que luchar contra el cambio climático 'pero sin matar a la gente de hambre', y abogó por potenciar el transporte público y otras fuentes de energía, como la eléctrica.'El derecho a la vida y a la alimentación es el que prima', recalcó, y criticó a EEUU, que dedicó el año pasado un tercio de su cosecha de maíz a bioetanol, y a la Unión Europea, por su directiva según la cual en 2020 un 10 por ciento de su combustible debe venir de los biocarburantes.'Todo el mundo está de acuerdo en que la UE no puede proporcionarlo, así que es Africa, que ya está golpeada por el hambre, la que deberá hacerlo', agregó.De la especulación dijo que 'es responsable del 30 por ciento de la explosión de los precios', especialmente la Bolsa de Valores de Chicago, donde los fondos de productos básicos dominan el 40 por ciento de los contratos.Dijo que ambas causas, los biocarburantes y la especulación, 'no son fatalidades' sino que tienen remedio, como son la moratoria y controles más severos, respectivamente.Y finalmente, culpó a la política 'aberrante' del FMI por desarrollar culturas de exportación para reducir la deuda externa en detrimento de agriculturas de subsistencia, abogó por el fin de 'los cultivos coloniales' y recordó que el nuevo director, Dominique Strauss Kahn, 'se ha referido a la moratoria de los biocarburantes como una posibilidad a tener en cuenta'.Entre algunos ejemplos citó a Mali, país agrícola que, sin embargo, debe importar el 83 por ciento de los alimentos, esencialmente arroz, o Senegal, que importa el 82 por ciento de su alimentación.